La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina (CES-AL) anunciará en los próximos días el acto de presentación del libro HISTORIAS DE MUJERES, junto al acta de resolución del Jurado correspondiente al concurso internacional Relatos Warmis: Historia de Mujeres, en una sesión especial.
lunes, 21 de junio de 2021
viernes, 18 de junio de 2021
miércoles, 16 de junio de 2021
Presentación de los libros: "Provincia de Cañar: una mirada centenaria" y "Provincia de Azuay: una mirada centenaria"
NOVEDAD EDITORIAL
La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina tiene el placer de invitarle al lanzamiento de dos nuevos libro "Provincia de Cañar: una mirada centenaria" y "Provincia de Azuay: una mirada centenaria", obras compiladas por Juan Diego Caguana Cela, Juan Carlos Bermeo García y José Manuel Castellano.
El acto de presentación, moderado por Jenny Elizabeth Padilla Cáceres, tendrá lugar el próximo miércoles 23 de junio a las 19:00 h., a través de la plataforma Zoom https://cedia.zoom.us/j/82464335712 retrasmitido en directo por Facebook Live.
Descargar: DOS PIEZAS TEATRALES de Fernando Vieira
La Editorial Centro de
Estudios Sociales de América Latina tiene el placer de poner a disposición de
la ciudadanía mundial en acceso abierto el libro "DOS PIEZAS TEATRALES”
de Fernando Vieira.
domingo, 13 de junio de 2021
viernes, 11 de junio de 2021
NUEVO NÚMERO DE LA TRIBUNA INTERNACIONAL LA CLAVE
Un punto de encuentro reflexivo para el desencuentro con el sistema dominante
https://www.laclavecuenca.com/
Si quieres seguir con los ojos vendados, no hace falta que leas LA CLAVE
NO ES APTA PARA TODOS LOS PÚBLICOS
Canarias: el nuevo protectorado marroquí
Por: José Manuel Castellano
Un archipiélago
desconocido durante la Historia Antigua pero que formaba parte del imaginario
mítico de las sociedades grecolatinas, que concebía la existencia del mundo
bajo una figura plana y que esas islas se encontraban al borde del precipicio y
representaban el paraíso terrenal bajo distintas denominaciones (Islas de los
Bienaventurados, Campos Elíseos, Jardín de las Hespérides, Islas Afortunadas),
a donde iban a descansar los “hombres buenos” en vida tras su muerte. Unas
islas bondadosas, de eterna primavera, con riachuelos de plata, manzanas de oro
custodiadas por ninfas y donde se vivía sin sacrificio alguno y en abundancia.
Esa concepción
mitológica grecolatina se desmorona sangrientamente a partir de la entrada del
Archipiélago canario en la Historia, con las primeras expediciones de
reconocimiento a finales del siglo XIV, que daba lugar a la conquista y
colonización, por medio de la espada y la cruz, promovida por la “Santa” corona
hispana desde 1402 hasta 1496. Un proceso que diezmó de forma considerable a
las sociedades originarias asentadas en el Archipiélago (procedentes de las
culturas líbico-bereberes norteafricanas) a través de las guerras, las
enfermedades introducidas por los conquistadores, la esclavitud y las
deportaciones y la imposición de una nueva cultura, una nueva sociedad, una
nueva economía, una nueva religión y unas nuevas instituciones.
El mal llamado
“descubrimiento de América” (1492) y la posición geoestratégica del Archipiélago,
favorecida por la corriente de los vientos alisios, que facilitaba la
navegación de las embarcaciones a vela entre Canarias y América, convirtió al
Archipiélago en un punto esencial como último puerto europeo de recalada de los
veleros que partían hacia el “Nuevo Continente” y en el primer puerto europeo
para los que regresaban desde América. Y como consecuencia de ello fue un
espacio de intervención para ingleses y franceses a través de acciones corsarias
y piráticas, junto al productivo comercio clandestino, para debilitar el papel
hegemónico de la corona hispana en el escenario internacional.
Ese fue el primer
papel que jugó el Archipiélago como pieza clave en el escenario geopolítico
durante gran parte de la etapa moderna, para representar un papel geoestratégico
similar durante el periodo contemporáneo. Primero en el contexto emancipador
latinoamericano (primer tercio del siglo XIX); después con la intervención
imperialista europea en el continente africano (último tercio del siglo XIX y
primeras décadas del siglo XX); posteriormente con la guerra hispano-cubana-norteamericana
(1898); seguida por la I y II Guerra Mundial (1914-18 / 1939-45); con la
ambición expansionista marroquí sobre la vieja colonia española del Sahara
Occidental mediante la “marcha verde” (invasión marroquí del Sahara, 1975); la
ocupación militar marroquí del islote Perejil (2002); las reivindicaciones de
Marruecos sobre Ceuta, Melilla y el Archipiélago canario; hasta llegar a la
reciente aspiración intervencionista militar de los EE.UU. en el continente
africano.
La traición española al
proceso de descolonización del Sahara Occidental (1975), como ha evidenciado la
reciente desclasificación documental de la CIA, donde el propio príncipe Juan
Carlos fue informante y negociador ante el gobierno norteamericano para ceder a
la pretensión marroquí a cambio de garantizar su corona de Rey; las claras
políticas pro-marroquí de los partidos políticos españoles que han vejado los
derechos de independencia reconocidos por la ONU, al pueblo Saharaui, que vive
continuamente en un estado de represión brutal y criminal; el reconocimiento de
la soberanía marroquí del Sahara Occidental por EE.UU. (2020); la normalización
en las relaciones entre Marruecos e Israel (2020); junto a la actual crisis de
Melilla (2021); las recientes operaciones militares conjuntas entre EE.UU. y
Marruecos en las proximidades del Archipiélago Canario (2021); el
establecimiento próximo de una base militar en Alcazarseguir (territorio
marroquí situado en el litoral mediterráneo entre Tánger y Ceuta), bajo la
excusa norteamericana de controlar el terrorismo y garantizar la estabilidad en
la región pero con la finalidad real de dominar El Estrecho del Mediterráneo, como
punto neurálgico para el intervencionismo logístico en los conflictos actuales
del Oriente Próximo y como cabeza de puente en las próximas operaciones
militares de EE.UU. sobre los países africanos.
Todo un proceso
geopolítico internacional que concluirá en un futuro próximo con unas Canarias bajo
el protectorado marroquí, en el mejor de los casos, o en una provincia más del
reino alauita, en la peor de las posibilidades.
Mientras tanto, apoyo y estoy al lado de nuestros hermanos saharaui en su reivindicación soberana y denuncio abiertamente la sucia impasibilidad de la ONU y la traición de esas falsas democracias, que vulneran y atropellan abiertamente los reconocimientos internacionales y la libertad de los pueblos. MALDITOS TRAIDORES, MISERABLES ASESINOS.
¡¡¡VIVA EL PUEBLO SAHARAUI LIBRE!!!
Brevísimas reflexiones sobre la cultura ecuatoriana (*)
Por: José Manuel Castellano
Sin embargo, ese
argumento no es otra cosa que una demostración palpable de una burda excusa, que
intenta esconder la insensibilidad, la incapacidad, la irresponsabilidad y la ausencia
de creatividad en la gestión de las propias instituciones culturales públicas y
que viene a reconfirmar, una vez más, que la cultura no es un área prioritaria
en el diseño de las políticas sociales, aunque siempre, afortunadamente, existan
honrosas excepciones que vienen a confirmar esa regla.
Y una de esas pocas
es justamente la labor realizada desde el Núcleo del Cañar de la Casa de la
Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, que ha sabido estar a la altura de las
circunstancias para emprender un camino innovador, creador, alternativo y
adaptativo en sus acciones culturales ante el gran desafío planteado por los cambios
derivados por esta crisis sanitaria. Junto a ello se hace preciso enfatizar que
esta revista nace justamente en ese tiempo silencioso y de aislamiento de los
últimos meses de 2020.
Respetado público, no
deben interpretar esta contundente afirmación como una mera manifestación
gratuita, ni como un simple gesto de alabanza desproporcionada, exagerada o interesada en agradar
a la galería. Todo lo contrario. Conocedor, como soy de primera mano, de la
intensa acción cultural desplegada por el Núcleo del Cañar y de los excelentes registros
obtenidos en las actividades realizadas durante este tiempo de Covid-19, que ha
dado lugar a un significativo salto cuantitativo no sólo con respecto a la
oferta cultural sino, muy especialmente, en el considerable incremento del
número de beneficiarios, que ha superado con creces los datos de la etapa pre-pandémica.
Una evidencia palpable que habla de un buen hacer y de una gestión exitosa y
ejemplar, como ha quedado evidenciado recientemente en el informe de rendición
de cuentas anual y que de forma muy somera se explicita en la nota editorial firmada
por su Director en este tercer número de la revista.
De modo que extiendo
públicamente mis felicitaciones y reconocimiento al Presidente del Núcleo, Dr.
Edgar Palomeque, y a su equipo por esa eficiente y modélica profesionalidad
desarrollada y que debería ser objeto de atención y aprendizaje por aquellos
otros que se manejan desde la incapacidad, desde la ausencia de ideas y que
sobreviven profesionalmente con los brazos caídos.
Uno de los tantos
aspectos positivos que nos ha dejado la pandemia ha sido el desvelar la
realidad estructural del mundo cultural que arrastraba el país desde hace
décadas para poner sobre la mesa las carencias y la inexistencia de un plan cultural.
Una situación que no llego a definirla de “crisis cultural”, porque concibo
cualquier periodo de crisis como un momento de confrontación dialéctica de ideas
que busca respuestas, soluciones y alternativas.
Por tanto, desde mi
perspectiva y lo digo con absoluta claridad, Ecuador no se encuentra todavía en
una fase de crisis cultural, sino más bien está situada en una sub-etapa
caracterizada por la indolencia, la indiferencia y la despreocupación total frente
a la cultura. Una muestra de ello, entre otros muchos aspectos que podríamos
señalar, es la debilitada e inestable situación de su principal órgano rector, una
cartera ministerial por donde han pasado un elevado número de ministros que han
tenido una vida de gestión extremadamente efímera, que no han conseguido permanecer
más allá de un año de media en sus cargos (12 ministros de Cultura en 14 años
desde 2007 hasta este 2021), con sus consiguientes cambios y renovaciones de equipos
directivos y de asesores, que cada cual ha marcado políticas distintas y hasta contradictorias
y que ni siquiera han podido llegar a materializar o ejecutar y bajo una tónica
común donde el papel de los gestores y los creadores culturales han sido desplazados
a espacios periféricos y marginales. A lo que se podría añadir los efectos
negativos ocasionados por la integración institucional de la CCE dentro del organigrama
ministerial, la crisis institucional que vive en estos momentos la Casa de
Benjamín Carrión junto a una política cultural centralista, los clientelismos,
los pesebrismos, los círculos cerrados, sin querer entrar en esta intervención
en los supuestos hábitos, prácticas y comportamientos de muy dudosa
ejemplaridad ética.
De modo que este
estado cultural actual urge una imperiosa necesidad de abrir un encuentro que
propicie un debate y análisis de la situación, donde tenga cabida todas las
voces de los distintos sectores, no ya para intentar impulsar un giro de timón
a esta moribunda realidad sino para encauzar, al menos, unas líneas estratégicas
de actuaciones básicas que iluminen el camino a seguir.
En ese sentido y
desde mi modesta opinión me atrevo a lanzar en este acto una propuesta, al
objeto de que sea valorada por el consejo editorial de esta prometedora e
interesante iniciativa que representa la revista La Palabra, sobre la
posibilidad de implementar una sección permanente dirigida a canalizar y
fomentar el espíritu reflexivo, el buen hábito del debate y la enriquecedora práctica
de la crítica a la situación cultural actual, con la finalidad de que pueda
contribuir a sentar unos mínimos fundamentos sólidas, en pos de construir este solar cultural
en nuestra provincia y en el país.
Este tercer número de
la revista La Palabra nos presenta un conjunto de artículos de autoría de intelectuales
de primera talla, como es el caso del insigne rector de la Universidad Internacional
del Ecuador, el Dr. Gustavo Vega; el ex rector de la Universidad Andina e
historiador, el Dr. Enrique Ayala; y el gran poeta cuencano y miembro de la
Academia Nacional de la Lengua, Jorge Dávila, entre otros destacados
colaboradores.
La Palabra aglutina una serie de textos que giran en torno a diversas temáticas y distintas manifestaciones culturales, que podemos caracterizar de equilibrados y compensados, que van desde:
- Un enfoque reflexivo, como es el caso del “Sentido de la cultura en época de crisis” de Manuel Rodas; “Meditaciones durante la segunda ola de la pandemia” de Gustavo Vega; “Testimonio existencial” de Edgar Palomeque; y “La cultura y la moral” de Eugenio Robles.
- Una comprometida labor divulgativa del conocimiento histórico en la que se inscriben los trabajos “Martí y Alfaro: paradigma de libertad y justicia” de Trosky Serrano; “El 10 de agosto, inicio del proceso independentista” de Enrique Mora; “La independencia de Quito y dos heroínas” de Eugenio Robles.
- Una acción por la recuperación de aspectos ancestrales e identitarios con las aportaciones de “El Tayta Carnaval” de Marco Vásquez; “Los Tundunchil: Mama Danza y Wawa Danza Cañari” de Diana Pauta, Alexander Mansutti, Marco Vásquez y José Duchi; y “Los talleres cerámicos cañaris” de Rolando Siguencia.
- Una sección de aportes creativos centrado en el género poético de la mano de Jorge Dávila, Rolando Ruilova y Bertha Romero; o pictóricos, como las contribuciones “Dibujando la geografía Patria” de Camilo Restrepo; “El Dibujo, una forma de expresión” de José Cela; y “Betancourt en metamorfosis” de Leonardo Valencia.
- Y otras temáticas que se pueden encuadrar en el mundo etnográfico contemporáneo, como es el caso “De cultura, rocolas, bares y memorias” de Fernando Palomeque.
En síntesis, este tercer número de la revista La Palabra es una generosa invitación a emprender un amplio e interesante recorrido a través de sus páginas. Les recomiendo muy efusivamente su lectura.
(*) Texto de la presentación del número 3 la revista La Palabra, editada por la CCE Núcleo del Cañar, celebrada el 10 de junio 2021.
jueves, 10 de junio de 2021
Lanzamiento del libro DOS PIEZAS TEATRALES de Fernando Vieira
Martes 15 de junio, a las 18:00 h. (Ecuador)
La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina tiene el placer de invitarles al acto de lanzamiento del libro "DOS PIEZAS TEATRALES de Fernando Vieira" bajo la moderación de Mateo Silva Buestán, Director de la Colección Taller Literario.
El acto de presentación, que correrá a cargo de Pablo García Gámez, dramaturgo, pedagogo e investigador venezolano, tendrá lugar el martes 15 de junio a las 18:00 h. Ecuador, a través de la plataforma Zoom https://cedia.zoom.us/j/89590063972 y retrasmitido en directo por Facebook Live https://www.facebook.com/Editorial-Centro-de-Estudio-Sociales-de-Am%C3%A9rica-Latina-546684769380270
Presentación de la Revista La Palabra
Esta tarde, 10 de junio a las 17:00 h. en el “Teatro Jaime Roldós Aguilera” de Azogues, tendrá lugar el acto de presentación del tercer número de la Revista La Palabra, editada por la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo del Cañar, a cargo del Dr. José Manuel Castellano y que pueden seguir en directo a través de la página de Facebook Live de la Casa de la Cultura del Cañar.
Presentación de Crónicas desde Ecuador II
Intervenciones del Dr. Enrique Pozo, Dr. Gustavo Vega, Dr. Edgar Palomeque Cantos y D. Mateo Silva Buestán. Interpretaciones musicales de Luis Almeida, Paco Godoy e Isabel Tenezaca y Erick Jara Matute y participación del público asistente.
Descargar: CRÓNICAS desde ECUADOR (II)
La Editorial Centro de
Estudios Sociales de América Latina tiene el placer de poner a disposición de
la ciudadanía mundial en acceso abierto el libro "CRÓNICAS desdeECUADOR (II)" de José M. Castellano.
domingo, 30 de mayo de 2021
Un artículo semi-inmaterial
Por: José Manuel Castellano
Esta
pandemia nos ha enseñado una multitud de saberes y carencias del ser humano, manifestadas
en sus comportamientos, relaciones, reacciones, sentimientos y capacidades.
Unas pocas, en los primeros momentos, ilusionantes y positivas. Y otras muchas,
según pasaba el tiempo, que nos resulta prácticamente imposible clasificarlas y
menos comprenderlas.
Uno
que es un experto conocedor de sus profundas y superficiales limitaciones sobre
el conocimiento, con cierto analogismo, aunque con una infinita distancia al “Buen brahmín” de Voltaire, no dejo, por
ello, de saciar mi sed con nuevos aprendizajes. El más reciente ha sido el descubrimiento
de una nueva tendencia artística y un novedoso producto comercial que tiene
como eje y esencia el “vacío”.
Resulta
que un escultor italiano, Salvatore Garau, ha modelado una pieza inmaterial
denominada “Io sono” (en castellano “Yo soy”), es decir, una obra inexistente
o si se quiere invisible, pero que no es una “nada” sino un “vacío”, que según
su concepción no es
más que un espacio lleno de energía, “que se condensa y se transforma en partículas, es decir, en nosotros”. Un planteamiento basado en el concepto de
“incertidumbre” del físico alemán Werner Karl Heisenberg. Ahí queda eso.
De todos
modos, lo más llamativo del caso es que esa obra invisible ha sido vendida, con
certificación y todo, en una subasta donde partía con un módico precio inicial de
6.000 euros y que tras el gran entusiasmo entre los ansiosos compradores llegó
a alcanzar la no menos despreciable cantidad de 15.000 euros.
Un hito espectacular
e increíble que tiene un arduo proceso en sus técnicas artísticas, a partir de
su primera incursión en el mundo escultórico invisible con el “Buda en contemplación”, ubicado en la Piazza della Scala (Milán-Italia).
Sin duda,
nos encontramos ante una nueva etapa revolucionaria e innovadora en el mundo
del arte, en formato NFT (token no fungible), que ha traspasado fronteras y que
en breve nuestros afortunados primos lejanos del Norte podrán ver, (es un
decir), otra pieza de este prolífero escultor y creador del vacío que será exhibida
en Nueva York, gracias al apoyo que recibe del Instituto Cultural Italiano (eso
si es, carajo, una política de fomento cultural, lo demás simplemente machangadas),
una escultura que lleva por nombre “Afrodita
Piange” (Afrodita llora) y que
por medidas de seguridad estará protegida por un visible círculo trazado en el
suelo. El mismo que delimita la segunda parte de este artículo. ¡Que lo
disfruten! Es gratis, al menos por ahora.
Presentación del libro CRÓNICAS desde ECUADOR (II)
Miércoles 9 de junio a las 19:00 h. (Ecuador)
La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina tiene el placer de invitarle al lanzamiento del libro CRÓNICAS desde ECUADOR (II) del Dr. José Manuel Castellano (PhD) que será presentado por el rector de la Universidad Internacional del Ecuador, Dr. Gustavo Vega; el Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Cañar, el Dr. Edgar Palomeque; y D. Mateo Silva Buestán. Además de las actuaciones estelares del cantautor canario Luis Almeida y del maestro ecuatoriano Paco Godoy.
El acto de presentación, moderado por Erick Jara, tendrá lugar el miércoles 9 de junio a las 19:00 h. a través de la plataforma Zoom https://cedia.zoom.us/j/85466711794 y retrasmitido en directo por Facebook Live https://www.facebook.com/Editorial-Centro-de-Estudio-Sociales-de-Am%C3%A9rica-Latina-546684769380270
viernes, 28 de mayo de 2021
Presentación del libro MODELOS DE AUTOEVALUACIÓN: Institucional y de carreras
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| Mgs. Pedro Álvarez, Mgs. Santiago Moscoso, Dr. Pedro Martínez, Dr. Efstathios Stefo, Dr. Enrique Pozo, José M. Castellano y Mgs. Andrés Cañizares. |
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Dr. José Manuel Castellano, Dr. Pedro Martínez y Dr. Efstathios Stefos. |
Guerras, gasto militar y hambrunas en tiempos de pandemia: una trilogía para la reflexión
Por: José Manuel Castellano, PhD
La pervivencia milenaria
de una conducta salvaje y primitiva frente al “otro”, basada en la imposición y
en el dominio por medio de la fuerza y la violencia, donde intervienen diversas
conductas de apropiación material, ideológica y/o religiosa, cimentadas sibilinamente
en las propias macroestructuras organizativas y que son estimuladas para su
reproducción en los círculos más reducidos y cotidianos (abusos,
marginalización y discriminación), nos debería llevar a un profundo análisis no
sólo para entender una parte de nuestra realidad sino esencialmente para
transformarla. Evidentemente estos tres aspectos son meros indicios, sin embargo
muy clarificadores al respecto, a los cuales se deben incorporar otros
elementos que intervienen en su conformación para así apropiarnos de una visión
más detallada.
En esta tercera
década del siglo XXI ni la pandemia ha podido cerrar los nueve conflictos
bélicos que se mantienen abiertos en este 2021: Camerún, Etiopía, Mozambique, Oriente Próximo, Sáhara Occidental–Marruecos,
Sahel, Siria, República Centroafricana y Yemen. A los que se deben sumar los
incalculables costos humanos ocasionados por las represivas acciones sobre los
movimientos sociales, los atentados gubernamentales, los efectos de las guerrillas,
de los narcoestados y las injerencias militares, los bloqueos económicos y
sociales que desangran la vida de millones de ciudadanos, que provocan
inseguridad alimentaria, que están expuestos a enfermedades y que los condenan a
movimientos migratorios forzados en los que encuentran la muerte o la esclavitud.
Un contexto originado por las hegemónicas potencias “democráticas”, a través de
los desajustes-desequilibrios ocasionados y que son responsables directos de un
genocidio y de una crisis humanitaria a nivel mundial sin precedentes
en la historia.
Un reciente informe,
elaborado por Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), señala
que el gasto militar mundial durante el primer año de la pandemia (2020)
ascendía a casi DOS BILLONES de dólares, un 2,6 % más que en 2019. Mientras que
la inversión militar en
América Latina en ese mismo periodo rondaba los 43.500 millones de dólares y marcaba una tendencia
contrapuesta, al registrar un descenso de un 2%; originado principalmente por el
recorte de inversión en Brasil con un 3% (país con el mayor gasto en la región),
que pasaba de 25 mil millones a 19 mil millones. Mientras que en el resto de
los territorios nacionales del subcontinente se mantiene una dinámica de gasto muy
similar con respecto a 2019 y en el caso concreto de Ecuador, su recorte presupuestario
en el gasto militar pasó de 2.400 a 2.244 millones, es decir, dos veces más que
la cantidad el dinero destinada a la Educación.
Desde otro oscuro ángulo, la descripción cartográfica actual del hambre en el mundo dibuja un panorama terriblemente desolador y catastrófico traducido numéricamente en 256 millones en África; 513 millones en Asia y 42 millones en América Latina. Si a ello se añade que en estos momentos 34 millones de personas se encuentran a un paso de la muerte por hambre, junto al incremento mensual de más de 10.000 niños fallecidos por hambruna como consecuencia de la crisis sanitaria actual; y que los índices de desnutrición aguda están en un constante crecimiento a nivel mundial (Ecuador es el segundo país en la región en desnutrición crónica infantil), problema que unido a los efectos devastadores de la actual crisis económica y laboral acentuarán aún más las ya precarias condiciones de millones de millones de ciudadanos, que verán perder en los próximos años sus derechos, prestaciones básicas y garantías sociales, además, de convertirse en los “paganinis” de esta crisis, a través de los sanguinarios reajustes tributarios que se están ya ejecutando en esos profanados santuarios legislativos.
Evidentemente esa realidad en tiempos pretéritos a la pandemia era ya de por si extremadamente alarmante y terrible, como han puesto sobre la mesa diversos estudios de organizaciones internacionales. Uno de ellos, el Informe Global de Nutrición (ONU) publicado en mayo de 2020, revelaba ya que la desnutrición constituía la principal causa de muerte a nivel mundial y que, indudablemente, se agudizará aún más en estos tiempos de Covid-19.
Ante ello, una “sociedad formada” se apropiaría del aprendizaje proporcionado por la pandemia para descubrir y detectar una realidad que se encontraba tapada a los ojos de la humanidad con sus propias manos. En ese sentido, podemos concluir afirmando con total rotundidad nuestra desconfianza absoluta a esos “brindis al sol”, vacíos de contenidos sobre los valores democráticos, de libertad, de igualdad y de solidaridad, que son promovidos por esos clanes políticos de rango local, nacional y mundial; por esos viciados y vividores que conforman las organizaciones internacionales; y por una sociedad global indiferente e indolente.
La democracia, la libertad, la igualdad y la solidaridad se proclama a través de un diseño presupuestario que fortalezca un orden y un estado en todas sus dimensiones. Todo lo demás es puro cuento y más de lo mismo: demagogia, manipulación y engaño social, que ejerce un reducido grupo sobre la inmensa mayoría. La única vacuna esperanzadora de futuro en estos tiempos es la generación de un cambio radical en el proceso productivo que pueda organizar una nueva forma de relación social en el escenario local e internacional ¡O eso, o nada!
Descargar: "MODELOS DE AUTOEVALUACIÓN: Institucional y de carreras"
La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina y la Universidad Católica de Cuenca tienen el placer de poner a disposición de la ciudadanía mundial en acceso abierto el libro "MODELOS DE AUTOEVALUACIÓN: Institucional y de carreras" de los autores Santiago Moscoso Bernal, Enrique Pozo Cabrera, Andrés Cañizares Medina y Pedro Álvarez Guzhñay.


















