![]() |
| Foto: JMCaste. |
![]() |
| Foto: JMCaste. |
Compartimos con ustedes un breve texto del Dr.
Manuel Ferrer que refleja con precisión un aspecto de la situación de la
investigación en las universidades ecuatorianas, aunque se debe añadir la
existencia sistemática de otros procedimientos propios del subdesarrollo
académico, como el despilfarro de ingentes recursos económicos en proyectos de
investigación inconclusos o insustanciales, el compadreo... Aquí hay mucha tela que cortar.
* * *
Si usted, Rector de Universidad –pública o privada–, desea asegurarse -como tantos colegas- de que la Universidad que le ha sido confiada paralice su quehacer investigador, aquí tiene la receta.
Cargue el horario de dedicación a la docencia a los profesores, hasta que revienten: un promedio de veinte horas semanales puede ser suficiente. Además le sugiero que encomiende la dirección del área de investigación a la persona más incompetente y pagada de sí misma que encuentre en su entorno: a ser posible, de pensamiento único y totalitario y con poca o ninguna cultura general.
De esa manera, el resultado está garantizado. Adiós a la investigación, adiós a la ridícula pretensión de editar petulantes revistas científicas. No hay nada más que hacer, es así de sencillo. Ya pueden organizarse talleres, seminarios, cursos…, que no hay peligro: nada de eso resiste a la eficacia descomunal de una carga docente desmesurada y de un incompetente y autoritario director de investigación.
Lo veo a diario con mis propios ojos y a diario lo toco con mis manos en la Universidad donde presto actualmente mis servicios, donde se desconocen en la práctica las exigencias que comportan las tareas investigadoras y donde se ha confiado la dirección de ese área a una persona que satisface con generosidad los requisitos arriba enumerados.
Dr. Manuel Ferrer
Fuente: https://icsh.es/2017/07/13/manuel-ferrer-un-remedio-infalible/#comments
Tributo a Jesús Quintero, descansa en paz
"Los analfabetos de hoy son los peores, porque en la mayoría de los casos han tenido acceso a la educación, saben leer y escribir pero no ejercen (...)".
![]() |
| Eliécer Cárdenas. |
Es un gran orgullo formar parte, junto a destacadísimos intelectuales y literatos, de este gran "Homenaje a Eliécer Cárdenas".
Así que están todos invitados, el próximo 5 de octubre, al acto de presentación del libro “Eliécer Cárdenas, el escritor inmortal” en el Teatro de Artes Segundo Cueva Celi en la ciudad de Loja.
Esta obra, dirigida por Fausto Aguirre y coordinada por Susana Álvarez, contiene un conjunto de investigaciones y reseñas sobre la producción literaria de Eliecer Cárdenas, a cargo de académicos universitarios, académicos de la Real Academia de la Lengua y de la Academia Nacional de Historia del Ecuador.
![]() |
| San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias). Foto: JMCaste. |
![]() |
| San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias). Foto: JMCaste. |
![]() |
| San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias). Foto: JMCaste. |
![]() |
| San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias). Foto: JMCaste. |
![]() |
| San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias). Foto: JMCaste. |
![]() |
| San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias). Foto: JMCaste. |
![]() |
| San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias). Foto: JMCaste. |
![]() |
| San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias). Foto: JMCaste. |
Tampoco ese rechazo viene derivado
por una severa "alergia" al mundo de las enfermedades, pues hace algunas décadas tuve
que enfrentarme de tú a tú a ese enemigo indeseable, el cáncer, aunque debo
reconocer que a pesar de la dura batalla emprendida, obtuve una experiencia
altamente positiva, desde el punto de vista personal y humano, al permitirme un
tiempo para analizar, cuestionar y reflexionar sobre los pasos existenciales dados
hasta ese momento en función a mis ideales como ser humano y me ayudó, además, a
consolidar mi “Norte” como un individuo de vocación colectiva en mis diferentes
parcelas. Recibí, sin duda, una gran lección de vida que intento cuidar, mejorar
y presentar como ofrenda en cada instante a mis semejantes.
En cambio, en esta reciente
experiencia, mientras recorría en camilla un inmenso pasillo, escoltado por una
incandescente luz infinita, sin atisbo alguno de miedo a los posibles
imprevistos que pudieran surgir durante la intervención, brotaba en mi interior
un arrepentimiento por no dejar ciertas cosas bien atadas o preparadas. Una de esas
preocupaciones fue el no haberme despedido, el no mostrar personalmente mi
gratitud a mi gente querida, tanto en Canarias, Ecuador como en otros países del
continente americano, por el acompañamiento que me han brindado en las distintas
etapas y, especialmente, por el valor de sus enseñanzas. Todo ello a causa de un
profundo sentimiento de vergüenza desmedida, que pudiera entenderse como una exageración
desproporcionada por mi parte. En cualquier caso, me sentía extremadamente incómodo
por no haber saltado ese absurdo obstáculo que paralizaba mis sentimientos,
aunque, a cada metro que transitaba la camilla en busca del quirófano, crecía en
mí un reproche por esa falta de valentía, algo impropio, porque siempre me han importado
un “carajo” las interpretaciones de mentes calenturientas. En ese momento necesitaba
trasladar mis sentimientos a mi familia, a mis amigos y a mis colegas.
Reconozco que fui un verdadero cobarde integral, pero a lo hecho, pecho.
Tras cruzar el umbral del quirófano
sentí una gélida bocanada de aire, que al instante se transformó en una cálida,
agradable y cariñosísima irradiación humana por parte de todo el equipo de médicos,
enfermeras y auxiliares. Fue algo especialmente excepcional e indescriptible. Me
invadió una felicidad plena, un clima de tranquilidad y una confianza absoluta.
Por ello, este breve testimonio no es más que un modesto intento por mostrar mi gratitud y reconocimiento a ese equipo humano conformado por el Dr. José Miguel del Pino Monzón, la Dra. Yaiza Hernández, el Anestesista Dr. Mykolajewsky, las enfermeras Lucia Julián, Ariana Cabrera, la auxiliar Guacimara Padrón junto al administrativo José Luis de León, personal del Hospital San Juan de Dios en la isla de Tenerife (Archipiélago Canario). Mis respetos y alta consideración, que Dios les bendiga por siempre.
A todas las víctimas y a sus familiares.
Esa
situación, sin duda, no es responsabilidad del fracaso de las políticas
públicas por el simple hecho de que no es un asunto prioritario, ni forma parte en
sus agendas programas de acción, tan solo responden, exclusivamente, a un
entretenimiento por promulgar literatura legislativa con letra “muerta”, un
lavado de manos a un estilo más rancio que el de Poncio Pilato.
Un
recurso decorativo, cuya principal finalidad no es otra que seguir engañando al
cándido vulgo con el mensaje de que vivimos en el mejor de los mundos. Ese es
un aparataje legislativo y discursivo alejado de las realidades sociales, que carece
de acciones pragmáticas destinadas a una transformación de valores y principios,
que impide cambios de comportamientos sociales, que no plantea una ruptura radical
con las desigualdades y los desequilibrios, que no castiga abusos, atropellos, explotación,
dominación, discriminación y maltrato en todos los órdenes de la vida y que cuenta,
además, con el total respaldo silencioso, indiferente y cómplice de una ciudadanía,
que en el mejor de los casos está fragmentada en luchas individualizadas, francotiradores
de postín y poca monta, con un fuerte componente de desidia e insolidaridad
generalizada o cuando no financiados desde los círculos de poder o de sus
pretendientes. Seamos francos, la responsabilidad de lo que sucede hoy en día no
es del gobierno sino que recae directamente en la soberanía popular, es decir,
en todas y en todos.
Este
es un sistema que está fundamentado en un engranaje de corruptelas que invade
todos los espacios y clases sociales sin excepción: desde la escuela a la universidad;
desde el ámbito familiar a la colectividad; desde las organizaciones no gubernamentales
hasta las instituciones locales, provinciales, nacionales e internacionales; desde
los sindicatos, gremios empresariales hasta los colectivos sociales; desde las adjudicaturas judiciales y cuerpos
represivos a las industrias armamentísticas y farmacéuticas; desde el narcotráfico,
la trata de personas hasta la venta de órganos; desde los medios de comunicación
convencionales o digitales a las grandes empresas tecnológicas; desde los chulqueros a las entidades financieras; desde
los falsos mendigos a las sectas y santas órdenes religiosas; desde la maquinaria
de la guerra, el terrorismo de Estado a los ajustes de cuentas de
organizaciones delictivas o individuales…
No vamos a comprender esta complejidad social a través de miradas miopes, individualizadas y egoístas, ni vamos a generar cambios de transformación general si no somos capaces de reivindicar y luchar colectivamente por los derechos de los demás.
LA TRIBUNA INTERNACIONAL LA CLAVE siempre con sus lectores. El último número ya
está circulando por las redes. Un amplio reportaje sobre la sucesión de Carlos
III, una entrevista al presidente Volodímir
Zelenski, un informe de la UNESCO sobre la espectacular inversión presupuestaria
en el sistema Educativo Latinoamericano, un dossier sobre la sacrificada vida
de los grandes empresarios, una investigación sobre la dignidad y honestidad de
los políticos y un posado de desnudos, además, de nuestra amplia sección de
contactos y citas, influencers variados y videntes, anuncios promocionales de instituciones
locales, regionales, nacionales y organismos internacionales, agenda de
esquelas… Si usted está interesado en todos estos asuntos puede leerlo con
total tranquilidad en otros medios escritos y digitales.
A ti, E.C., que siempre me haces ir más allá de la simpleza.
Surgía de pronto, durante un enfrascado
cruce de miradas sobre esta cotidianidad múltiple, un aparente interrogante
simplón. ¿Y, todavía no te han mandado a matar, hermano?
La primera sensación recibida fue
de absoluta incomprensión y asombro, a la que repliqué con una afirmación tan apresurada
como contundente, “No. Todavía no, al
menos no del todo”, que vino acompañado de un explícito interrogante, que encerraba
una posición convencida. ¿Y por qué me van a matar? ¿Simplemente por pensar, por
reflexionar, por cuestionar, por criticar,
por hablar, por escribir, por enseñar? “No. Todavía no, al menos no del todo”.
No paré de defender esa idea, a
pesar que la pregunta seguía rondando en nuestro interior durante esa
conversación y que se prolongó a lo largo de semanas, hasta lograr entender la coexistencia
de dos realidades paralelas.
Una, producto del conocimiento
acumulado que nos empuja a mirar de forma quijotesca hacia el horizonte para
dejar atrás ese otro mundo primitivo. A esta altura de la Historia asumimos con
certeza plena que hemos superado con creces esas prácticas salvajes.
No obstante, si nos detenemos en
dar respuestas a cuestiones básicas podemos detectar que esos comportamientos continúan
vigentes, muy presentes. En unas ocasiones, de forma mayoritaria, envueltos en sutiles
acciones imperceptibles, y de forma minoritaria a través de manifestaciones violentas
y sanguinarias, que entendemos como el resultado de una minoría desalmada.
Ambas son tan perversas como criminales.
Ese interrogante, aparentemente simple o superficial, nos llevó también a revisar y adentrarnos en nuestra propia experiencia de vida para llegar a la conclusión que nos identificamos con la cigarra, que tantas veces la mataron, tantas veces se murió, pero sigue aquí resucitando, cantando a la vida, a la libertad, al sol, en busca permanente de luz entre tantas tinieblas miserables de maldad. La vida es un suspiro que se deshace en un instante pero moriremos con las botas puestas, porque más importante que la vida son las ideas, sin ideas no hay vida, por tanto, aquí estamos esperando a que nos llegue la sentencia y ejecución definitiva de muerte. ¡Viva la vida!
A propósito de la conferencia, "Canarias-América, San Cristóbal de La Laguna-Cuenca", promovida por La Casa Tomada, una actividad que fue mucho más allá de un simple acto cultural.
Te esperé para que me enseñaras el mundo
desde una mirada
diferente
en busca de un nuevo
renacer
pero nunca te
encontré.
Te busqué entre las multitudes,
en mil caras
diferentes,
cautivas del día a
día,
y al final llegaste sin
tenerte.
Aposté por los hijos
de todos,
como si fueran de mi
propia costilla,
con el anhelo de sepultar
el pasado,
para dar luz a un nuevo ciclo.
Estamos a
tiempo de emprender esa travesía
que nos concierne a
todos,
a pesar de los innumerables
fracasos cosechados,
todavía estamos a
tiempo de reencontrarnos.
No será fácil pero sí
será posible,
tan solo despojémonos
de la oscuridad, rompamos nuestras cadenas,
arrojemos egoísmos, avaricias
e indiferencias
para revestirnos de
humanidad sincera.
El futuro nos espera.
Un ciclo más que concluye y una nueva legión de estudiantes, más de 150, con los que he compartido otro semestre más. Creo en estos jóvenes pero mi fe es simplemente testimonial e insignificante.
La cuestión central es que cada uno debe aferrarse a creer en sí mismo, aunque sería insuficiente sin un honesto compromiso por medio en su desempeño. Nada cae del cielo por arte de magia y todo implica una labor de dedicación, esfuerzo y constancia, a pesar de los obstáculos que puedan presentarse en el camino.
En cualquier caso, esas dificultades deben
ser entendidas como una prueba, como un reto a superar y conlleva a la mejor satisfacción
posible: CRECIMIENTO, no solo en el ámbito académico sino en la propia vida
cotidiana.
Mis mejores deseos para ustedes y
mis excusas con respecto a los dos paralelos que no están representados aquí de
forma gráfica.
PD. No olviden nunca que para ser
un buen profesional antes hay que ser buenas personas.
Dr. MANUEL FERRER MUÑOZ Prometeo, historiador y docente universitario