martes, 21 de enero de 2020

DIÁLOGO CON EL ESCRITOR RAMIRO CAIZA, autor del libro Gestión Cultural Alterativa

Ramiro Caiza: “La cultura es lo que nos diferencia de otros seres vivos, es la memoria o historicidad que marcan los sujetos o seres humanos en el devenir del tiempo”.

Por Mariela Barrera

Ramiro Caiza
La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina está próxima a publicar la obra Gestión Cultural Alterativa del escritor Ramiro Caiza, poeta, ensayista y gestor cultural. Director, editor y redactor de varios medios impresos en Ecuador y España. Destacado miembro de varias identidades culturales. Fundador y presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Barcelona, España. Miembro de las Secciones Académicas de Literatura, Gestión Cultural y Saberes Ancestrales de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Además, Ramiro Caiza combina su labor de escritor con la docencia y  reconocido por ser autor de 24 libros de poesía, ensayo y cuento. Ha participado en varios congresos nacionales e internacionales en temáticas relacionadas a la antropología, sociología, literatura, comunicación y gestión cultural.


¿Cuál es su concepto de cultura?
La cultura ha sido definida desde muchas aristas, cada una de ellas tiene su validez, desde la antropología y a la sociología, desde la política y a la economía, desde las ciencias humanas tienes varios conceptos. UNESCO ha sintetizado una definición amplia que tiene que ver con lo material, espiritual, sentires, pensares, gastronomía, formas de producción y toda la actividad humana. La cultura es lo que nos diferencia de otros seres vivos, es la memoria o historicidad que marcan los sujetos o seres humanos en el devenir del tiempo, lo que nos permite acumular mitos, conocimientos, costumbres, actitudes como producto de la construcción social, donde el lenguaje es clave para prefigurar el esquema mental.

¿Cómo se define la cultura de un pueblo?
Un pueblo es toda una amalgama de retazos. En el caso de nuestro país, es una recomposición de lo nativo y lo europeo, es donde se plasma el barroco en su máxima expresión. Creo que debemos comprender la acepción del término o palabra pueblo, más allá de lo semántico; se lo ha utilizado con desprecio para referirse a los marginados o a los gobernados; entonces, es primordial darle un vuelco y situarnos con el pueblo o para el pueblo, de allí que su cultura esté arraigada en la tradición y la costumbre, en los imaginarios de la vida cotidiana que es más fuerte que la alta cultura. Me pregunto ¿Qué será más importante los toros de pueblo o las corridas en la monumental? Cada hecho tiene su público, pero marca una diferencia, esencialmente económica y de componentes políticos; todo el mundo puede ir a los toros populares, pero no todos pueden ir a las corridas de la monumental, por ejemplo. La cultura del pueblo tiene una matriz religiosa profunda, pero con una mixtura, es híbrida y donde se manifiesta lo ancestral; no somos indios, ni europeos, somos un nuevo género humano diría Simón Bolívar; si, con la conquista el europeo dejó de ser europeo y el indígena también cambió. El sincretismo ha sido un componente que ha ido creciendo con manifestaciones de uno y otro lado, para dotarle de una carta variada, como un mosaico, a la cultura de los pueblos latinoamericanos.

¿Qué relación existe entre arte y cultura?
El arte es una categoría europea y que está relacionada con las Bellas Artes, con el pensamiento grecolatino desde donde se expande al mundo occidental y a la cultura universal, lo cual se ha impuesto en los territorios conquistados y colonizados por Europa. Entonces, en nosotros prima el pensamiento eurocéntrico, dejando de lado otras civilizaciones como Asia, Egipto, Mesopotamia, Aztecas, Mayas, Incas; en fin, el arte aprendido por nosotros es el arte occidental. Me atrevo a decir que el arte es parte de la cultura en general, quizá su expresión más elaborada con toda una carga simbólica que nos traslada a la interioridad y sus sentires. El arte no puede estar separado de la comunidad, de allí que la política educativa debe contener una alta carga artística que enseñe a los niños los lenguajes simbólicos para que puedan acercarse a la diversidad del arte con conocimiento y deduzcan los niveles estéticos que contienen cada manifestación.

¿Qué importancia le dan las políticas institucionales a la diversidad cultural?
En el Ecuador no se ha definido una política cultural coherente desde la institucionalidad. Mire, la creación de la Casa de la Cultura Ecuatoriana en 1944, ha sido el logro más significativo de política cultural institucional, claro que se la fundó con una visión ilustrada, que responde a su momento histórico. Se logró, desde la visión de Benjamín Carrión unificar y producir pensamiento, aunque estuvo ausente un gran conglomerado de la población ecuatoriana, estuvieron excluidos los pueblos y nacionalidades indígenas, como sujetos del devenir histórico, sumiéndolo todo en la categoría del mestizaje cultural. Sin embargo, la acción y lucha de los pueblos indígenas a partir del levantamiento indígena y los 500 años de resistencia, obligó a cambiar la institucionalidad. Es así que se creó la Dirección de Educación Intercultural Bilingüe como demanda de los derechos culturales, para pasar del folclor a expresiones culturales legítimas de los sectores populares.
Otro hecho importante es la creación el Ministerio de Cultura, que lamentablemente hasta hoy no ha logrado definir políticas culturales claras, se continúa con el clientelismo y el burocratismo que mata la creatividad. Cuando existía el Ministerio de Patrimonio se realizó una importante obra e inversión en el rescate y preservación de bienes culturales tangibles e intangibles.
Los Municipios y juntas parroquiales, a pesar de tener las competencias en el ámbito del patrimonio y la cultura, no lo toman en serio esta responsabilidad, construyen agendas culturales desde el escritorio, eventos y espectáculos que desdicen de la realidad cultural local.

¿Qué significa pérdida de identidad cultural?
Es el adoptar patrones ajenos a nuestra idiosincrasia, por enajenación principalmente; nuevamente el modelo eurocéntrico hace que despreciemos nuestras raíces y con una gran campaña mediática nos convirtamos en meros consumidores de sus productos. Obviamente que la, o mejor dicho, las identidades no permanecen estáticas, siempre se renuevan y transforman, están en permanente evolución con mayores espacios de participación. La identidad es individual, colectiva, heredada, asignada, asumida e incluso impuesta; vivimos el mundo de las diversidades, donde se debe afirmar la identidad y sentido de pertenencia contra el arrollador sistema neoliberal que quiere uniformizarlo todo, desde su perspectiva de libertad y democracia. La identidad nos permite luchar por los derechos colectivos y afirmar la diferencia, esos rasgos distintivos en todos los órdenes de la vida que marcan la diferencia.

¿Cómo ve el mundo cultural ecuatoriano?
Desde una amplia perspectiva coincido con la teoría de Carrión, podemos ser una potencia viva de cultura, su diversidad así lo demuestra; los sentires y pensares del mundo andino son la fortaleza y matriz de una cultura potente que nos identifique en el mosaico de civilizaciones mundiales. Existen muchos creadores en todos los ámbitos artísticos, lástima que no haya el fomento para su creatividad, esto se lo debe realizar desde la institucionalidad, desde los gobiernos parroquiales, cantonales, provinciales y gobierno central. Tenemos una Ley Orgánica de Cultura que se la aprobó contra el tiempo, donde no constan los aportes de muchos trabajadores de la cultura; por ello, es tiempo de reformarla para beneficio, no de pocos, sino de sociedad en general; se debe anular su reglamento, darlo de baja e implementar uno que dinamice la gestión cultural en los territorios, para que no se creen ramas del hacer cultural sin recursos; es hora que los entes burocráticos cumplan su deber con planificaciones horizontales y participativas, es decir, se debe trabajar junto y con los sujetos culturales con visión del bien común.

¿Qué debemos entender por “cultura moderna”?
Es engañoso el término, alude a los tiempos que vivimos o nos ubicamos en el tiempo histórico en el ámbito de la modernidad capitalista. Decía que la cultura cambia, evoluciona, se transforma. Desde el siglo XIX con la trasformación social y las revoluciones, la cultura, con particularidad el arte, han estado a la vanguardia, se adelanta, quizá porque la sensibilidad de seres humanos extraordinarios y sus condiciones de vida han hecho que produzcan obras únicas, tal vez para la eternidad. En los tiempos actuales, la democratización y el ejercicio de la libertad contribuyen a un mayor ejercicio de los derechos culturales. Sin embargo la irreverencia, siempre ha estado latente, por ello las renovadas expresiones artísticas urbanas, el uso de las tecnologías abonan el mercado, varias son usadas como industrias culturales.

¿Qué papel desempeña las industrias culturales en Ecuador?
El mercado cultural ecuatoriano es incipiente, el rubro o porcentaje por productos culturales es irrisorio, debido a la falta de apoyo o generación de políticas de fomento a la industria musical, escénica, editorial, cinematográfica; en fin, miro un estancamiento, competir con la gran industria foránea es inútil. Las tiendas y estantes están inundadas de productos del primer mundo o chinos a bajo costo, es una suerte de materiales desechables. No hemos pasado del extractivismo a impulsar industrias que afirmen la soberanía, que exporten talentos artísticos o atraigan el turismo cultural; de alguna manera el patrimonio material y natural son medios de convocatoria para el turismo. Es incipiente la industria cultural nacional, porque no se destinan recursos para invertirlos en iniciativas de los creadores y gestores culturales.

¿A qué se refiere con una Gestión Cultural Alterativa?
Hemos sostenido un diálogo amplio, abierto, lo cual me permite proponer una de las vías al trabajo desde la gestión cultural. Considero que es producto de la reflexión desde lo caminado; tuve la oportunidad de trabajar 10 años con los pueblos indígenas del Ecuador en la educación intercultural bilingüe; estuve 10 años fuera del país, en Catalunya. Antes ya habíamos incursionado desde lo local en experiencias organizativas desde lo cultural, a través del Centro de Cultural Cantón Mejía y la extensión de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, entidad que cumple 26 años dentro de poco. Estos hechos marcan mi quehacer en la gestión cultural desde la teoría y la práctica, entendía que la mejor forma de conciencia y superación del pensamiento colonial, es a través de la cultura, porque es un campo que ofrece respuestas para todos los estados de ánimo; desde el ensayo, por ejemplo, podemos acercarnos a autores actuales nuestros y de otras geografías que nos ayudan a entender la realidad. Estas preocupaciones las he dado cauce desde un ámbito político y comprometido. Político, en el sentido que la sociedad tiene derecho a organizarse y decidir su destino, es decir, reflexionar en que la sociedad puede cambiar si la comunidad actúa en demanda de sus derechos, punto fundamental son los derechos culturales. Para ello es importante acercarnos a las categorías de identidad, diversidad, interculturalidad, alteridad, cultura viva comunitaria, oralidad, comunicación; es todo un contexto para ir hilvanando nuevos procesos alternativos al orden establecido.
Cuando planteo el término alterativo, intento provocar, es sugerente, en el sentido de alterar el “orden”, lo cual significa subvertir con la acción, para consensuar líneas de trabajo en beneficio de la colectividad, se intenta provocar una minga, donde la institucionalidad esté presente y cumpla no sólo con las competencias asignadas en la normativa, sino con lo que el pueblo demanda. Es arribar a un ejercicio del poder de modo horizontal, “mandar obedeciendo”, porque el poder real radica en el pueblo, y en ello nuestros gobernantes deben obedecer al pueblo. Desde esta visión lo marca la diferencia es el compromiso de los gestores culturales con la comunidad para construir juntos caminos de liberación y bienestar.

Es su primera publicación con la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina ¿Cuál es su opinión sobre el trabajo que está desarrollando esa editorial?
Es mi primera publicación, aspiramos que vengan muchas más. Considero que es una alternativa para la difusión del pensamiento latinoamericano, precisamente para minar el monopolio de las grandes editoriales. El uso de las tecnologías en este ámbito contribuye y permite que de modo gratuito los textos lleguen a la comunidad, porque el conocimiento no debe ser de nadie en particular, es un bien común y una construcción solidaria para mejores días para la sociedad. Esta línea de trabajo puede fastidiar al poder; sin embargo, es legítimo que desde los trabajadores de la cultura con una visión liberadora se escuchen las voces otras, la quienes están por la reivindicación y ejercicio de los derechos culturales.

Finalmente, ¿Cuándo y dónde se llevará a cabo el lanzamiento de esta obra y quienes participaran?
La obra, que es un ensayo, lo presentaremos en el salón de Sesiones del Municipio del cantón Mejía, en la ciudad de Machachi, el jueves 30 de enero de 2020, a las 19:00. Comentarán la obra el maestro Adrián de la Torre, director de cultura de Pichincha, la catedrática universitaria, Laura Falceri y Erik Jata Matute, delegado de la editorial. Contaremos con la presencia de autoridades locales y público en general.

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