En
esta ocasión "Taller de Escritura"
trae a esta ventana digital un relato de experiencia real, vivido en primera
persona por Juan Bermeo. Un texto que, independientemente del relevante mensaje
explícito, como consecuencia de su vivencia, nos muestra y habla de un joven “bueno”,
“maduro” y noble; con unos dotes especiales para la observación, reflexión y
descripción, ante un difícil acontecimiento, además, de mostrar unas excelentes
cualidades de expresión, comunicación y escritura, caracterizados por su sencillez y profundidad.
Ya me hubiese gustado a mí, escribir a esa edad tan fácil, tan bien y tan elegante
como tú escribes. Felicitaciones Juan, por este regalo social e intelectual que
nos brinda. Para mí es todo un orgullo pregonar a los cuatro vientos que soy tu profesor.
* * *
20 días privados de libertad
Juan Bermeo
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| Juan Bermeo |
Se puede
comenzar este relato diciendo que el susto de esta experiencia comienza
después de pasar una prueba de alcoholemia y recibir la invitación a entrar al coche patrulla; sin saber cómo reaccionar y
sin saber a quién llamar por miedo a empeorar la situación. Mientras iba en el
coche policial con destino a la revisión médica, el ambiente se fue calmando,
ya que los jóvenes con los que compartía asiento estaban “hechos al dolor” y
comenzaban a hacer chistes y dialogaban con los agentes. Esa situación ayudó a
tranquilizarme, de manera que cuando llegamos al centro de detención sólo me
acosté y esperé al siguiente día para pensar cómo resolver las cosas. Por
suerte ya había estado de visita una vez en uno de esos recintos y tenía una ligera
idea sobre la vida en su interior, porque si no el miedo me hubiera robado el
sueño y eso, a pesar, de las burlas de bienvenida que los internos suelen hacer
a los recién ingresados, bajo el grito “pásame
a ese nuevo”.


























